Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer

Hoy en día, la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo. La desigualdad entre los géneros es algo que persiste en todo el mundo. La violencia contra las mujeres y las niñas no conoce fronteras sociales, económicas o nacionales. Afecta a mujeres de todas las edades y surge en varios tipos de entorno – tomando muchas formas, incluyendo violencia física, sexual y psicológica, al igual que abuso económico y explotación. Por lo menos una de cada tres mujeres en el mundo entero ha sido golpeada, forzada sexualmente o abusada emocionalmente en el curso de su vida, más a menudo por su pareja. De acuerdo con la declaración de las Naciones Unidas sobre, aprobada en la asamblea general en 1993, el término “violencia contra la mujer” se entiende como todo acto de violencia basado en el género que dé o pueda dar lugar a un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, incluyendo amenaza de dichos actos, coerción o privación arbitrarias de su libertad, ya sea en la vida privada o en la pública (UNESCO, 2017).

La violencia contra la mujer es la forma más extrema de discriminación y, en los casos más graves, esa violencia puede provocar la muerte. Según datos de Naciones Unidas, referidos a 87 países y recolectados entre 2005 y 2016, el 19% de las mujeres de entre 15 y 49 años de edad dijeron que habían experimentado violencia física o sexual, o ambas, a manos de su pareja en los 12 meses anteriores a ser preguntadas sobre este asunto. En 2012, casi la mitad de las mujeres víctimas de un homicidio intencional en todo el mundo fueron asesinadas por su pareja o un familiar, en comparación con el 6% de los varones. Otro caso extremo de violencia es la ablación. Desde el año 2000, la práctica tradicional nociva de la mutilación femenina en algunos de los 30 países que disponen de datos representativos, más de 1 de cada 3 niñas de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años ha sufrido esa práctica. Apenas la mitad de las mujeres de entre 15 y 49 años (un 52%) que están casadas o viven en pareja toman sus propias decisiones en materia de relaciones sexuales consentidas, usan anticonceptivos y acuden a los servicios de salud. Esa estadística se basa en datos disponibles en torno a 2012 sobre 45 países, 43 de ellos de regiones en desarrollo (Naciones Unidas, 2017).

 

El 25 de noviembre se conmemora cada año el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La fecha fue declarada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 17 de diciembre de 1999 y El principal objetivo de este día, es sensibilizar a la población de uno de los problemas a los que se enfrentan miles de mujeres y niñas. Este es un día en el que se realizan diversas actividades para que las mujeres aprendan a poder desarrollarse por sí mismas sin que nadie pueda ejercer ningún tipo de violencia sobre ellas. Bajo este mismo ideal, la campaña “ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres” del Secretario General de las Naciones Unidas, administrada por ONU Mujeres, ha proclamado el día 25 de cada mes como “Día Naranja”: un día para actuar a favor de generar conciencia y prevenir la violencia contra mujeres y niñas (NOTIMEX, 2016).

El origen de todo este movimiento se remonta al 25 de noviembre de 1960, cuando fueron asesinadas en la República Dominicana las tres hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal por su activismo político en contra del gobierno del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Para conmemorar el asesinato, en 1981, durante el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Bogotá, Colombia, se determinó que el 25 de noviembre de destinaría como el Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres y Niñas. El Día Naranja y la Campaña Naranja buscan movilizar a la opinión pública y a los gobiernos para emprender acciones concretas con el fin de promover y fomentar la cultura de la no violencia. La elección del naranja responde a que éste es un color que representa el futuro brillante y optimista libre de violencia contra las mujeres y niñas. El Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres también marca el inicio de otro movimiento, los “16 Días de activismo”. ÚNETE es la responsable de la campaña 16 días de activismo contra la violencia de género que tiene por objetivo sensibilizar y movilizar al público en todo el mundo para lograr un cambio. Estos 16 son los que transcurren entre el 25 de noviembre y 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos (MILENIO DIGITAL, 2017).

La violencia contra la mujer pasó del plano privado al dominio público y al ámbito de responsabilidad de los Estados, en gran medida, debido a la labor de base de las organizaciones y movimientos de mujeres en todo el mundo. Gracias a esa labor se puso al descubierto el hecho de que la violencia contra la mujer no es el resultado de la falta de ética personal u ocasional, sino que está más bien profundamente arraigada en las relaciones estructurales de desigualdad entre el hombre y la mujer. La interacción entre la defensa de los derechos de la mujer y las iniciativas de las Naciones Unidas ha sido el motor impulsor de la definición de la violencia contra la mujer como cuestión de derechos humanos en el programa internacional (El Debate, 2017).

Se han logrado importantes progresos en la elaboración y aprobación de reglas y normas internacionales. En los instrumentos jurídicos y normativos internacionales y regionales se han esclarecido las obligaciones de los Estados de prevenir, erradicar y castigar la violencia contra la mujer. Sin embargo, en todo el mundo hay Estados que no están cumpliendo los requisitos del marco jurídico y normativo internacional. Las raíces de la violencia contra la mujer están en la desigualdad histórica de las relaciones de poder entre el hombre y la mujer y la discriminación generalizada contra la mujer en los sectores tanto público como privado. Las disparidades patriarcales de poder, las normas culturales discriminatorias y las desigualdades económicas se han utilizado para negar los derechos humanos de la mujer y perpetuar la violencia. La violencia contra la mujer es uno de los principales medios que permiten al hombre mantener su control sobre la capacidad de acción y la sexualidad de la mujer (ONU Mujeres, 2016).

Los Estados tienen obligaciones concretas y claras de abordar la cuestión de la violencia contra la mujer, ya sea que la ejerzan agentes del Estado como otros agentes. Los Estados tienen que responder ante las propias mujeres, ante todos sus ciudadanos y la comunidad internacional. Los Estados tienen el deber de prevenir actos de violencia contra la mujer; investigarlos cuando ocurran y enjuiciar y castigar a los perpetradores; así́ como de ofrecer reparación y socorro a las víctimas. Si bien las distintas circunstancias y limitaciones obligan al Estado a adoptar diferentes tipos de medidas, esto no justifica la inacción del Estado. Sin embargo, muchos Estados en todo el mundo no aplican a cabalidad las normas internacionales relativas a la violencia contra la mujer. Cuando el Estado no exige responsabilidades a los perpetradores de la violencia, no sólo alienta la comisión de nuevos actos de esa índole, sino que da a entender que la violencia que ejerce el hombre contra la mujer es aceptable o normal. El resultado de esa impunidad no es sólo la negación de la justicia a las distintas víctimas/sobrevivientes, sino que refuerza las desigualdades predominantes que afectan a otras mujeres y niñas también (Secretario General de las Naciones Unidas, 2007).

Muchos Estados han establecido prácticas acertadas y prometedoras para prevenir o contrarrestar la violencia contra la mujer. Las estrategias estatales para hacer frente a la violencia deberían promover la capacidad de acción de la mujer y basarse en las experiencias y la participación de las mujeres, así́ como en la asociación con las ONG y otros agentes de la sociedad civil. Las ONG de mujeres en muchos países han emprendido proyectos y programas innovadores, en ocasiones en colaboración con el Estado. Los aspectos genéricos de las prácticas acertadas y prometedoras se pueden extraer de muy diversas experiencias acumuladas en todo el mundo. Son principios comunes: la promulgación de políticas y leyes inequívocas; el establecimiento de poderosos mecanismos para el cumplimiento de la ley; personal motivado y bien preparado; la participación de muchos sectores; y la colaboración directa con los grupos de mujeres de la localidad, las organizaciones de la sociedad civil, los círculos académicos y los profesionales. Muchos gobiernos se valen de planes de acción nacionales, que incluyen medidas jurídicas, prestación de servicios y estrategias de prevención, para abordar la violencia contra la mujer (Secretario General de las Naciones Unidas, 2007).

Se debe asignar máxima prioridad a la violencia contra la mujer a todos los niveles; todavía no tiene la prioridad requerida para facilitar un cambio significativo. Es fundamental que se asuma la dirección. Se puede lograr mucho con voluntad política, pero también hace falta una inversión considerable de recursos y una asistencia constante, sobre todo a los países menos adelantados y los países que acaban de salir de un conflicto. Hace falta que todos los agentes, entre ellos, los gobiernos, la comunidad internacional y la sociedad civil, apliquen un criterio más cohesivo y estratégico (Secretario General de las Naciones Unidas, 2007).

 

 

Referencias

 

El Debate. (25 de agosto de 2017). ¿Qué es y por qué se celebra cada mes el Día Naranja? Obtenido de Debate : Mundo : Conmemoración: https://www.debate.com.mx/mundo/Que-es-y-por-que-se-celebra-cada-mes-el-Dia-Naranja-20170825-0043.html

 

MILENIO DIGITAL. (25 de agosto de 2017). ¿Qué es el día Naranja y por qué se celebra cada mes? Obtenido de Tendencias : Milenio: http://www.milenio.com/tendencias/dia_naranja-violencia-mujeres-erradicacion-25_noviembre-onu-milenio-noticias_0_944905677.html

 

Naciones Unidas. (2017). Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, 25 de noviembre. Obtenido de Organización de las Naciones Unidas: http://www.un.org/es/events/endviolenceday/

 

NOTIMEX. (25 de noviembre de 2016). La importancia del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Obtenido de Excelsior: http://www.excelsior.com.mx/global/2016/11/25/1130378

 

ONU Mujeres. (2016). Actúa y pinta tu día de naranja. Obtenido de Organización de las Naciones Unidas: http://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/take-action

 

Secretario General de las Naciones Unidas. (24 de abril de 2007). Poner fin a la violencia contra la mujer : De las palabras los hechos. Obtenido de Estudio del Secretario General Naciones Unidas: http://www.un.org/womenwatch/daw/public/VAW_Study/VAW-Spanish.pdf

 

UNESCO. (2017). Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Obtenido de Organización de las Naciones Unidas: http://www.unesco.org/new/es/unesco/events/prizes-and-celebrations/celebrations/international-days/international-day-for-the-elimination-of-violence-against-women/

1 opinión en “Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *